lunes, febrero 09, 2009

Abandonos

Un contacto ínfimo, apenas un roce. No tuvo mucho significado excepto por el hecho de que ocurrió y se mostró posible. Un apretón de manos y un hasta luego que nunca volverían a ocurrir, para hacerme saber que todavía estoy vivo.

2 comentarios:

Marcelo Huerta dijo...

Me hizo escapar un lagrimón, pequeñín.

Niño Errante dijo...

Le merd, mire que no era la intención. Bueno, tampoco estoy seguro de cuál era en realidad.
Cordialmente,
Yo.

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