Chismes de oficina I
Catarsis, he dicho. Casi todos vivimos la injusticia oficinesca, alguna vez, como una constante laboral. He tomado la arbitraria decisión de reproducir divertidas situaciones que tratan el asunto, si cabe el concepto, a través de la literatura. Se aceptan insultos y sandeces.
"- Señores, desde ahora mismo el trabajo efectuado por el secretario pude calificarse de fructífero. Por otra parte, les indico a ustedes que uno de mis sobrinos, Robert Gougnan du Peslot, me parece la persona ideal para asumir las funciones de director comercial del asunto. Les propongo que él mismo se encargue de fijar sus emolumentos y de contratar su secretaria.
- Perfectamente.
- En cuanto al personal técnico, se les podría asignar el sueldo que rige aquí, aumentado con una dieta pro desplazamiento.
- No estoy de acuerdo.
- Por una vez, tiene razón.
- Pero, vamos a ver, ¿qué es un técnico? No es alguien que requiera cualidaes especiales. Basta con aplicar mecánicamente cosas sabidas que cualquiera enseña.
- Fuera la dieta por desplazamiento.
- Una pequeña dieta por desplazamiento.
- Hay que meditar el problema.
- Señores, se levanta la sesión.
- Devuélvame mi postal.
- No se ha hablado de los agentes ejecutivos.
- Se hablará de ellos en la próxima reunión.
- No estoy de acuerdo."
Boris Vian, El otoño en Pekín.
"- Señores, desde ahora mismo el trabajo efectuado por el secretario pude calificarse de fructífero. Por otra parte, les indico a ustedes que uno de mis sobrinos, Robert Gougnan du Peslot, me parece la persona ideal para asumir las funciones de director comercial del asunto. Les propongo que él mismo se encargue de fijar sus emolumentos y de contratar su secretaria.
- Perfectamente.
- En cuanto al personal técnico, se les podría asignar el sueldo que rige aquí, aumentado con una dieta pro desplazamiento.
- No estoy de acuerdo.
- Por una vez, tiene razón.
- Pero, vamos a ver, ¿qué es un técnico? No es alguien que requiera cualidaes especiales. Basta con aplicar mecánicamente cosas sabidas que cualquiera enseña.
- Fuera la dieta por desplazamiento.
- Una pequeña dieta por desplazamiento.
- Hay que meditar el problema.
- Señores, se levanta la sesión.
- Devuélvame mi postal.
- No se ha hablado de los agentes ejecutivos.
- Se hablará de ellos en la próxima reunión.
- No estoy de acuerdo."
Boris Vian, El otoño en Pekín.