Entro al cajero del banco, a cada lado de la puerta hay un policía, esos del chaleco naranja. Hago la operación sin problemas, salgo y alcanzo a escuchar:
-... fumando marihuana y tomando alcohol, sin parar.
-¡Esa es la que vale!
Yo no los juzgo. Uno no puede decir que algo está bien o mal. Pero suena raro en dos policías de chaleco naranja. No sé.